10 de Marzo del 2010 12:03:40  
busqueda:
El Apuntador Nº42 - Enero 2010

Primera llamada

Poco el camino recorrido en una tarea fundacional, en la pretensión de hacer crítica de las artes escénicas. Mucho, mucho tiempo peleando para sostenerla.

Frecuentemente me pregunto si la crítica en una revista especializada tiene sentido. Recorro la Web revisando, leyendo sobre otras revistas y otras críticas y concluyo que en casi todas partes ocurre lo mismo. Muchos artistas y críticos se quejan de la falta de espacios para expresarse, pero sucede que cuando por fin aparece una instancia, un medio especializado, su vida es tan efímera (por las razones que todos conocemos) que no alcanzan a consolidarse. 

En contextos más avanzados en cuanto al desarrollo de un pensamiento nacido de las artes escénicas, como Argentina, México o Brasil, suele darse una especie de confrontación entre la crítica de medios periodísticos y la académica. Nosotros desde El Apuntador estamos como suele decirse, a caballo entre la una y la otra, no alcanzamos ni trabajamos desde la academia, cosa que siempre ha permanecido como un anhelo pensado desde el apoyo intelectual e institucional y aprovecho de esta instancia para plantear una vez más la propuesta. No somos un medio masivo, lo que sí, tenemos la suerte de ser autónomos, privilegio que acarrea los consabidos problemas económicos. Pero ese es un tema sabido y por hoy lo dejamos de lado.

Interesa pensar ¿Qué mismo es una crítica, un crítico? ¿Tiene sentido la existencia de estas figuras arbitrarias, aparecidas por voluntad propia?, autoeducadas en esta especialidad, pues casi no existen carreras que se especialicen en esta necedad-necesidad de leer, descifrar e interpretar las manifestaciones espectaculares para las que no existe una teoría, entre otras cosas porque hoy todo puede ser espectacularizado, porque la línea entre realidad y espectáculo es difícilmente trazable. No obstante, es necesario señalar que, si bien somos el primer medio dedicado de manera regular al ejercicio crítico y de registro,  hemos tomado la posta de una labor un tanto intermitente hasta la aparición de El Apuntador, lo hemos hecho desde un modo plural y diverso de entender el teatro y la danza, desde la crítica, la estética y la investigación. Mas, sabemos de antemano que quienes definen tendencias y estilos son los hacedores de las artes escénicas;  la crítica posibilita y crea la síntesis de esa comprensión. La reflexión del teatro y la danza ecuatorianas debería darse desde su propia mirada, desde el conjunto de hechos que escriben el desarrollo integral del país. 

Sin embargo, siempre se termina reconociendo que un arte sin crítica no termina de completarse. Sin espectadores no hay función. Toda estética debe tener una contraparte porque de no lograrlo o no asumirla, corre el peligro de volverse efímera. Crítica y estética se necesitan para construirse. Crítica implica debate, controversia. No hay críticas buenas o malas, como no hay obras buenas o malas, ese es un calificativo casi privado, dicho de manera personal. Las propuestas artísticas y su lectura son mucho más amplias que esa maniquea opción.

Por ello es imperativo entender “ese pensamiento teatral” y al cumplir este quinto aniversario, invitamos a quienes hacen, producen, provocan teatro y danza, a ser parte de una Mesa de Reflexión cuya fecha estaremos comunicando, a finales de febrero. Es fundamental iniciar ese diálogo, construir una interrelación entre hacedores y lectores; de no hacerlo, corremos el riesgo de estancarnos, reciclar problemáticas, deficiencias, repetir fórmulas, etc. En un contexto donde no hay contrapartida, discurso que cuestione, disienta, complemente, no es posible avanzar en ningún proyecto estético.

Atrás quedó la idea del crítico como artista frustrado, nuestra tarea es complementaria, debería serlo. Nuestra obligación, nuestro compromiso es estar al día pero no acomodarnos en la coyuntura. Nos exigimos desde la autocrítica, en la necesidad de desarrollar un pensamiento crítico, repensar nuestra línea editorial y responsabilidad adquirida con el teatro y la danza. Por eso iniciamos este dos mil diez con ensayos que abren una reflexión en distintos ámbitos del quehacer escénico. Es importante empezar a proponer reconocimientos a las mejores puestas en escena, a la dramaturgia, etc. siempre bajo las consideraciones que nos obligan a entender el desarrollo del teatro y la danza como aportes auténticos.

El Apuntador es también una evidencia física, creada, puesta en escena a partir de diseñadores que han tomado su riesgo al proponer visiones nuevas para ir más allá del acomodo gráfico. Es una revista que ha creado un estilo.

A lo largo de este lustro ha contado con la colaboración ininterrumpida de gente valiosa como Santiago Rivadeneira, Valeria Andrade, Ernesto Ortiz y Cristian Cortez. El aporte inteligente de nuevos colegas que han abierto la mirada y enriquecido nuestras páginas: Aníbal Páez, León Sierra, Alejandra Vela, Manolo Granja, a ellos y a quienes de manera ocasional colaboran con la revista, agradezco e invito a continuar entregando su generosa contribución. Esta páginas están abiertas para quienes quieran tomar el riesgo. Me atrevo a decir que, en alguna medida, hemos empezado a trazar las primeras líneas de una escuela, de la producción de un discurso que posibilite la comprensión de una estética proyectada desde la escena. 

Creo en esta tarea de apuntar, rechazo la posibilidad de envanecernos con esa cuotita de poder que da un espacio para escribir. Y aunque Tácito lo sentenció: “Quien se enfada por las críticas reconoce que las tenía sentenciadas”, y creo que tenía buena parte de razón, no comparto totalmente. Hay equívocos, lecturas y propuestas fracasadas o mal entendidas, quién lo duda. Nuestra tarea está más allá de la complacencia, así lo hemos asumido. No somos indispensables, sí creo que necesarios.

Genoveva Mora Toral


Participa con tu comentario
Al final de todos nuestros artículos tú podrás comentar, opinar, sugerir, etc. y compartir tus ideas con nosotros.

Acceso virtual a la edición actual y todas las ediciones anteriores de El Apuntador, artículos online o archivos PDF.
• Última edición
• Edición 41
• Edición 40
• Edición 39
bot_masinfo
La Escuela de Espectadores de Teatro es un proyecto que tiene por objetivo alentar el análisis en torno a las creaciones teatrales, abrir un espacio de discusión sobre las artes escénicas y formar nuevas audiencias para el teatro;
bot_masinfo2
Suscribete a nuestro boletín electrónico para poder recibir noticias y novedades relacionadas con las artes escénicas en el Ecuador.
INICIO
LA FUNDACIÓN
Misión y visión
Proyectos
Revista El Apuntador
Nuestro sitio Web
Proyecto editorial
Centro de
documentación
REVISTA
Primera llamada
Crítica
Ojo en la escena
Extra escena
Texto y escenario
Memoria
Cine y teatro
De otras tablas
Concierto
Otros apuntes
Archivo revista
NOTICIAS
CARTELERA
ESCUELA
Quienes Somos
Sesiones
PORTAL ESCÉNICO
Registro
BLOG
SUSCRIPCIONES
Recomienda esta página
RSS
PUBLICIDAD (Tarifario)
ENLACES
CONTACTO
bot_rss
bot_face
Bot_twitter
© 2009 Fundación El Apuntador
Dirección: Av. Amazonas N25- 23 y Colón Esq., Edificio España, Piso 5, Oficina 54
Teléfonos: PBX +593 (0)2 255 0443 • Fax: 255 0443
Quito-Ecuador
Contactos y sugerencias: info@elapuntador.net
Design and Development by: soho design