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Agotamiento / Carla Marcelino. Festival Internacional de Artes Vivas Loja

Línea y contorno de un abismo. Compañía Nacional de Danza. Foto Cortesía

Agotamiento / Carla Marcelino. Festival Internacional de Artes Vivas Loja

La obra “Línea y contorno de un abismo o animales que se ríen” me pareció un resumen del exhausto trabajo de comprensión o incomprensión, del artista Pablo Palacio, en la tentativa de intentar dejar su huella creativa, social y militante en su vida. Así mismo, la búsqueda por sentir el amor maternal, lo que le fue quitado tan tempranamente. A partir su visión los trozos de vida parecían plasmados desde una “caja” gigante, remetiendo a una fuente principal, independiente de las otras seis cajas, donde los seres habitantes se quedaban por ratos sin conectarse.

Este punto de vista más grande, de donde salía la música, producido por el proprio protagonista, sonaba como su melodía, el ritmo que todo ser viviente tiene, y con lo cual se mueve, individual y al mismo tiempo colectivamente. En el principio se mostró como un abismo, de donde, la primera imagen de la obra fue una señora, posiblemente la madre muerta del protagonista “porque se murió mi madre, no tengo quien me consuele”. La iluminación, que intercambiaba entre dura, difusa y de contra, era un instrumento de cambio de atmósferas del escenario, que, aunque fijo, recibía estructuras textuales, como el letrero JUSTICIA, la cortina de tela con frases del autor y la pantalla de fondo. Además del sonido que salía de la caja, hacia parte del espacio sonoro una pista producida para la obra y todos los sonidos producidos por los propios actores en escena, fruto de sus movimientos.

Los movimientos extremamente repetitivos, coordinados por medio de la danza y del teatro físico corporal remetían a situaciones rutineras de exploración psíquica y social del ser humano. El cuerpo a servicio de la psique humana se deformaba en caminatas y convulsiones. Escenas distintas como de la mordida, el cuerpo colgado, el cuerpo sostenido en una cuerda. La colectividad siempre presente marcaba el beneficio y el maleficio, a ella misma. Había muchos movimientos simétricos. Como por ejemplo las líneas marcadas por las piedras. La búsqueda desenfrenada por el equilibro de cada línea, por la cual el hombre y su colectividad caminan, se chocan con la instabilidad del contorno, de la cual el hombre nunca tiene la visión completa. Mientras tiene la visión de la línea, no conoce el dibujo total de su contorno. En este sentido los puntos de llegada y los puntos de salida son oportunidades de reflexión de los dolores universales, de los cuales uno aprendió mucho más a conformarse que cambiar.

Los gestus en las manos y en la música fueron unos pocos elementos creativos que componen la estandarización del capitalismo, del machismo, del ilusionismo, de la explotación, de la superficialidad de una imagen que la sociedad insiste en rotular como normal. Los textos plasmados en la pared, fragmentos de una persuasión fueron fraccionados en toda la obra y tenían una relación con las acciones, coreografiadas en algunos momentos. Mientras que, otras veces, se exploraba la expresividad del cuerpo de manera colectiva y de creación corporal orgánica. Incluso en algunos momentos, se sostenían uno en el otro al mismo que eran un peso para el otro.

Sin embargo, aunque la obra presente una fusión de elementos artísticos de forma transversal, la recepción fue agotadora por unos puntos de vista. La primera es en relación al tiempo de transición de las escenas, lo que interfirió en el ritmo de la obra, que sumado al espacio escénico del teatro se convirtió en puntos de sufrimiento y de expectativa. El segundo es en relación al propio conflicto que es la vida del Pablo Palacio, plasmada en la obra por fragmentos todavía muy fraccionados, en acciones agotadoras, donde el hilo conductor se perdía. ¿A propósito? Tal vez, para molestar, para hacer sentir, para provocar por medio del arte lo que quiso el protagonista con sus ideas, hace mucho tiempo.

FICHA ARTÍSTICA:

Obra: Línea y contorno de un abismo

Concepto y dirección: Laura Aris

Creado e interpretado por: Darwin Alarcón, Luis Miguel Cajiao, Luis Cifuentes, Vilmedis Cobas, Fernando Cruz, Camila Enríquez,

Franklin Mena, Sisa Madrid, María José Núñez, Lizeth Samaniego, Yulia Vidal, Catalina Villagómez y Eliana Zambrano

Creación e Interpretación Musical: Rodrigo Becerra

Asistente de Dirección: Cristina Baquerizo

Diseño de Escenografía: Alicia Herrera y Laura Aris

Diseño de Vestuario: Lila Penagos

Diseño de Iluminación: Gerson Guerra

Repetidor CND y soporte técnico visual: Jorge Alcolea

Apoyo Técnico CND: Diego Mantilla , Sylvia Tello.

Apoyo técnico Escenografía: Fernando Cacuango Carvajal, Joao César Gerrón Ciro.

Asistente de diseñadora Vestuario: Dario

Confección de vestuario: Elena Tufíno

Imagen Fotográfica/Diseño Gráfico: José Toral

Registro Fotográfico: Silvia Echevarría y Gonzalo Guaña

Videos promocionales: Christian Cepeda

Durante el espectáculo suena el “Carnaval de Guaranda”, interpretado por la Banda Orquesta del Municipio del Cantón de Guaranda y una adaptación del tema “All the Light is Gone” de Moanin’ hour.

Residencias artísticas para la preparación de la comisión de Línea y Contorno de un Abismo: Hellerau -European Center for the Arts Dresden (Germany) en Julio 2018, Toronto International Summer Intensive (Canada) Agosto 2018.



Los ancestros saben de amor / Paulina Soto. Festival Internacional de Artes Vivas Loja

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Rupturas en tono pastel / Jhoanna Abad V. Festival Internacional de Artes Vivas Loja

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