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Crucificado por una fake news / Carla Saúl Garcia Marcelino. Festival Internacional de las Artes Vivas. Loja

El Enemigo del Pueblo. Foto cortesía

Crucificado por una fake news / Carla Saúl Garcia Marcelino. Festival Internacional de las Artes Vivas. Loja

Una mezcla de trozo de vida con distanciamiento suficiente para reflexionar sobre la distorsión del carácter que corrompe el ver, el oír y el hablar, están en la puesta en escena del satírico, cómico, carismático y absurdamente sincero “Enemigo del Pueblo”, de la Compañía Nacional de Teatro de México”, donde el público es un cómplice más, no un espectador.

El texto de Ibsen, en esta versión, nos envuelve en la idea de la maquinaria de la corrupción humana, hecha por y para los mismos. Trasciende el tiempo y el espacio en una cadena capitalista que favorece la persuasión y el control de los medios de la comunicación por encima de la verdad “La gente cree, no que es más divertido escuchar”.

Inmortalizando el teatro épico de Brecht, la obra no solo rescata su función social, sino que juega con el público, mediante la posibilidad de permitirnos generar un juicio crítico, aunbque no tengamos juicio y mucho menos capacidad crítica, de las actitudes consideradas erróneas en el personaje principal, con el uso de una pistola de burbujas a su libre albedrío. “El anonimato se ha vuelto privilegio del violento”.

El periódico ´La voz del Pueblo´ es como las actuales ´fan pages´, cuyo ´likes´ se disfrazaban de hermosas pelotas de jabón, quen flotan en el aire con su magia de dos caras, la que es de su propia naturaleza y la que el ser humano le da.

Seis actores, fijan la atención del espectador por medio de una simetría intensa de movimientos y eximia proyección de voz en acciones y reacciones con sincronía en el aprovechamiento del tiempo y del espacio. Exploraron escenas con gestus, carteles y narración directa para el público, en un escenario reducido, dentro del enorme Teatro Nacional Benjamín Carrión. Tres paredes cuyos costados tienen puertas, representan los supuestos enemigos que el pueblo cree tener y facilitan unos movimientos creativos.

Las utilerías, grandes apoyos narrativos, exhibieron la pistola como delatador de la hipocresía; el periódico como agente persuasivo de la masa; las mesas como tarimas de discurso; las lentes como regalo de interés; el buzón como invasión de la privacidad; la burbuja como maquillaje de la violencia. Vestuarios cabales, en estilo siglo XIX, son apuntes de la trama en los pijamas que usa el Dr. negándose a bañar y después sacando la ropa formal, mientras de despoja de su papel público “contemplo la prostitución de la verdad”.

Iluminación y sonido realizan cambios de escenas, donde focos de luz crean pequeños espacios cuadrados para narración. Los cambios de escenario son hechos con media luz, frente al público. El ambiente sonoro con sonido de reloj y suspense, entre ellos, diálogos envolventes y rápidos.

La principal incógnita que plantea esta obra es ¿Quién es el verdadero enemigo del pueblo? En tiempos donde el poder de un cargo está por encima de la dignidad humana, la realidad es la que uno interpreta. Así mismo, la verdadera esclavitud es la esclavitud de la propia ignorancia. Si todo instrumento es disciplinante, mientras algunos te llevan a hábitos, otros te reprimen, en el sentido de la obediencia. El enemigo del pueblo, de esta puesta en escena, señala que instrumentos fueron brindados a quien no está preparado para usarlos. La carta de la esposa del Dr., por ejemplo, se transporta del siglo XIX para el XXI con un vestuario cuyo nombre se llama ´fake news´ y lo que vi en la cortina de burbujas de la escena final fue el acto de la crucifixión.

La obra empezó con un adestramiento del pueblo y terminó con una certeza: es preciso resignificar la democracia para estar dentro de su tiempo, aún estamos en el siglo XIX.

FICHA ARTÍSTICA:

Obra: El Enemigo del Pueblo

Versión y dirección: David Gaitán coproducción con el Centro Nacional de las Artes (CENART)

Diseño de Escenografía e iluminación: Alejandro Luna

Diseño de Vestuario: Mario Marín del Río

Diseño Sonoro: Rodrigo Espinosa

Multimedia: Kay Pérez

Diseño de Maquillaje y Peinado: Maricela Estrada

Producción: Ximena Sánchez de la Cruz

Asistencia de dirección: Luis Rivera Mora

Reparto: Luís Rábago, Amanda Schmetz, Antonio Rojas, Miguel Cooper Aslaksen, Ana Paola Loaiza, Rodrigo Alonso Hovstad.

Director Artístico: Enrique Singler

Teatro Benjamín Carrión – Loja – 24-11-2018 – III Festival Internacional de las Artes Vivas

Frankenstein: 200 años y una pregunta /Juan Manuel Granja

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Poder rojo / Débora Araujo. Festival Internacional de las Artes Vivas. Loja

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