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Billy Cowie, entre lo inevitable y lo posible/ Alejandra Aguirre Ordóñez

Billy Cowie, entre lo inevitable y lo posible/ Alejandra Aguirre Ordóñez

Resulta difícil imaginar a Leonardo da Vinci presentándose ante Ludovico Sforza como un artista multidisciplinar. En todos los tiempos han existido artistas de talentos múltiples que, menos preocupados por autodefinirse se han volcado a la  pasión por la interrogación. Parece que el arte contemporáneo tiene, por momentos, adormecido su espíritu renacentista cuando decide poner en valor a tal o cual artista por mostrar inquietudes tanto por el arte como por las ciencias. En el mejor de los casos, suele hablarse de hibridación y riesgo, en el peor se decide  del artista en cuestión que  está a medio camino de decidirse y definirse.

Cómo pasó usted de filósofo y matemático a dramaturgo, le preguntaron a Juan Mayorga: «Yo era un amante de la filosofía y un amante de la matemática cuando me encontré con el teatro y no siento que haya un corte entre esas aficiones y la pasión teatral. Al final la filosofía y el teatro nacieron juntas, a partir del asombro del mundo y a partir de una voluntad de esclarecimiento. Yo creo que la filosofía y el teatro coinciden en una pasión por la interrogación […] Y la matemática es la ciencia del orden, la estructura y las relaciones. Creo que orden, estructura y relación son mis preocupaciones como dramaturgo». 

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Orden, estructura y relación han sido elementos claves para Pitágoras y para Sófocles, para Bach y para Copérnico. Si existe acaso una delimitación entre las artes es algo que sólo ocurre desde una perspectiva de ciencia tendenciosa y bipolar; lo que no existe es una delimitación real entre gente de artes y gente de ciencias. La diferencia está en lo (in)evitable de los resultados, dice Billy Cowie:

 Billy Cowie «Cuando estaba en la escuela me interesaban la ciencia y las matemáticas —mis hermanos y hermanas siguieron ese camino— y también la escritura y la música. Decidí que los descubrimientos científicos eran inevitables. Por ejemplo, si Newton no hubiera descubierto sus leyes del movimiento, alguien lo hubiera hecho, mientras que, si alguien no escribía una obra musical o un poema, entonces nadie lo escribiría. Estudié música, pero nunca fui un fan de los conciertos, menos aún de las orquestas. Me parecían muy aburridas visualmente, así que me interesé por la coreografía y especialmente por la coreografía con texto. Aún intento traer algunas ideas científicas y filosóficas a mis obras. Una de ellas es Ghosts in the Machine, un término tomado del filósofo inglés Gilbert Ryle. Cuando me preguntan a qué me dedico, suelo decir que soy un coreógrafo.»
Billy Cowie es un coreógrafo escocés que sin autodenominarse artista multidisciplinar es también compositor y cineasta. Es, además, uno de los pioneros del 3D:  

Billy Cowie  «En un teatro la mayoría del público está demasiado lejos para ver los rostros, las manos, las expresiones; así que decidí hacer obras en las que el público estuviera entre uno y cinco metros de la pieza [...] Empecé a crear bailarines en 3D. Alguna gente todavía piensa que los bailarines son reales. Para mi la prueba definitiva fue con Art of Movement, donde combiné bailarines reales y en 3D, en esa obra es difícil asegurar cuál es cuál».

Yo no sabía quien era Billy Cowie hasta hace tres años. Lo vi en La Habana por primera y única vez. Partitura en mano, dictaba con amabilidad indicaciones a los bailarines. Insistía en cuestiones técnicas, pero sobre todo hablaba de sensaciones. Pedía algo cotidiano y aparentemente fácil pero no lo era. Hubo que probar muchas veces la escena porque Billy no quería una escena cualquiera. Necesitaba que se pareciera al amor o al dolor o al deseo: Quería ver una pareja besándose, quería un beso. Bajo esta pureza del instinto trabaja Billy Cowie. Más de un romance salió de ese montaje que tenía por título Tangos cubanos .

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Tangos cubanos

Billy Cowie «Cuando creo una obra intento de alguna forma hacerla específica para ese país. Así que mi última pieza japonesa, Under Flat Sky es muy espiritual y lenta. Mi pieza para Italia, La tragedia di Eponima, es muy teatral y casi operística. En Cuba, darme cuenta de las dificultades diarias me llevó a usar pequeñas historias de la vida allí.

Hace unos meses revisando la programación de las Naves del Matadero y la Cineteca de Madrid supe que el equipo del Fiver un festival internacional relativamente joven dedicado al mundo de la danza audiovisual rindió homenaje a Billy Cowie en su sexta edición nombrándole artista del año junto a Nuria Font quien lamentablemente nos dejó a finales de 2017:

Billy Cowie «El Festival Fiver en Madrid fue muy especial. Uno de los mejores aspectos fue que me permitió presentar mi trabajo en diferentes escalas. Me gusta mostrar mis obras en museos o galerías, principalmente, porque pueden permanecer ahí por un tiempo largo mientras que, en un teatro, normalmente sólo lo hacen unos días. También me gusta que las instalaciones dan a la audiencia la libertad de quedarse o irse cuando quieran, volver, traer a amigos, hablar de lo que ven, etc. Creo que muchas personas están dispuestas a asistir a una instalación sobre esa base, quizás quienes no quiere arriesgarse a comprar una entrada para ver un espectáculo entero.

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En esta ocasión el público no se marchó, sino que aumentó cada semana.  Samuel Retortillo, director del evento, me comentó que las piezas de Billy fueron vistas por 5mil personas. Una gran afluencia de personas que, supongo se tomaron poco tiempo para catalogarlo como coreógrafo, videasta o artista plástico. Compartir una experiencia estética es lo único que debe importar frente a la obra de arte, y no lo que ocurre fuera de ella. En los siguientes meses la creación más reciente de Billy Cowie vuelve a Cuba para la próxima bienal de La Habana. Del 12 de abril al 12 de mayo del año en curso la ciudad se convertirá en una gran vitrina del arte. Habrá de todo como en cualquier mega-evento, y entre ese todo, en alguna galería o en alguna calle bien elegida estará Luis Enrique Carricaburu (Carri), el bailarín con el que suele trabajar Billy Cowie mostrando la última pieza del coreógrafo.

 
https://vimeo.com/191997007

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