El danzante de tijeras y la muerte. Santiago Ribadeneira Aguirre
A la muerte hay que esperarle bailando y cantando en la configuración de un timbre, gestual y sonoro, que sea la ratificación de la libertad y del presagio. Es la ceremonia del legado y del traspaso, mediada por la agonía de Rasu Ñiti, un danzante indígena de tijeras que percibe sus últimas horas en la tierra, aferrado al cuerpo de la memoria y a la presencia áurea de sus ancestros que también bailan sobre las huellas del pasado y del presente, dialogando con las formas más sugestivas de la espiritualidad y de lo cotidiano.
La danza es el aliento postrero de Pedro Huancayre (Javier Maraví, de Perú) en el cuento de José María Arguedas La agonía de Rasu Ñiti, el danzante de tijeras (tradición andina del Perú donde los bailarines usan este objeto de metal) que zapatea el rito final para trasponerle a su discípulo el aliento protector de la montaña, representado por el Wamani, cóndor legendario de los Andes.
El alma danzante inicia el camino; al mismo tiempo el cuerpo se acopla al ritmo que surge del sonido de las tijeras encendidas ‘con la música de los dioses antiguos’ (Arguedas). El danzante moribundo golpea los pies contra el suelo con terquedad y termina de vestirse con el vistoso traje ceremonial, acogido por la música ritual, ingenua, golpeante.
La agonía de Rasu Ñiti. Javier Maraví
Javier Maraví (actor de amplia y fecunda trayectoria en el teatro peruano) hace una lectura corporal, sonora del texto de Arguedas y traza gestos cortos, como dibujos humanos en el aire que se elevan, trascienden llenos de tonalidades precisas, de huellas sobrevivientes de entrañable fidelidad a las voces lejanas, diciendo lo suyo y lo propio sobre el desamparo del prójimo doliente que se queda y la tristeza de la muerte. Es la importancia del legado y del traspaso de la cultura andina de remota tradición.
La agonía de Rasu Ñiti. Javier Maraví
La agonía de Rasu Ñiti es un espectáculo de continuidades y alternancias, que fija sus raíces culturales en el estallido productor del gesto ensanchado de palabras, de anhelos de futuro que consuma ese ciclo incomprensible (o puente) entre la vida y la muerte. Expresión definitiva del danzante que es un ser del milenario acarreo del pensamiento andino, porque incorpora la tradición y los materiales nuevos con los cuales se preserva el aliento poético de la fuerza espiritual de la cultura popular y que trasciende entre los seres humanos como el vuelo del Wamani.
Ficha técnica
Obra: La agonía de Rasu Ñiti (Adaptación del cuento homónimo de José María Arguedas)
Dramaturgia y Actuación: Javier Maraví
Lugar: Teatro Casa Malayerba / 2026
Actor, Dramaturgo y Director del grupo WAYTAY
Javier Maraví Aranda erige su propuesta en medio del conflicto tradición / modernidad recurriendo a las fuentes que provienen de su inminente esencia andina, de la cual rescata y universaliza un lenguaje regional colmado de música, danza y canto, teniendo en su haber creativo, espectáculos para niños, adultos y de creación colectiva. Como miembro de muchos grupos, entre ellos Yuyachkany, ha recorrido las provincias peruanas y ha participado en festivales en Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Chile, México, Venezuela, Uruguay y los países de Centroamérica.
http://festivaldeteatrounipersonal.20m.com/historia.htm
Santiago Ribadeneira: Docente universitario. Actor, crítico de artes escénicas.
