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Un cubo de Rubik. Carmen Elen Jijón

Tebs Land, Alguien sigue su curso, El cadáver negro del sol. Fotos Ana Lucía Zapata FNTSy Tamia Ovideo

Un cubo de Rubik. Carmen Elen Jijón

 Preludio, de la Fiesta Escénica del Teatro Nacional Sucre, muestra simultáneamente 3 caras de un cubo de Rubik con colores claramente definidos que, en efecto, pueden convivir uno junto al otro.

La distopía sigue su curso

En el primer tono del cubo aborda una pregunta siempre latente para el teatro: “cómo representar la realidad” (Argüello, p.19).  La distopía es también parte de esa preocupación a la que el arte suele adelantarse. En Algo sigue su curso, de Iñaki Moreno, un mundo de producción imparable se escucha estridente tras un telón, las sombras lo dibujan.  En esa misma tela, se proyectan las jaulas donde habitan las que un día fueron hijas de una raza de ogros y hoy son obreras sin descanso.  Ellas, en escena, intentan dormir; desvanecidas por el cansancio, pero por momentos ni con una rutina de ejercicio logran conciliar el sueño. Los sonidos no cesan, la atmósfera sonora las envuelve y acompaña al público de forma constante hacia una distopia que se anunció hace un siglo y que alude al oído del espectador para mantenerlo en medio de una máquina sin descanso.

Alguien sigue su curso. Salomé Velasco, Elizabeth Valeria

Susi sostiene la obra, describe sin notarlo las cadenas que la acompañan en su cubículo, que no la atan (aparentemente), que inocentemente contempla entre sus manos y no alrededor de ella. Consume un líquido rosa que la mantiene aparentemente feliz, podría ser comparable con la sustancia que asegura el optimismo de una célebre novela distópica de inicios del siglo pasado (Aldous Huxley vuelve a latir).  En ellas, la felicidad sirve como herramienta de control, donde también los seres humanos aceptan el destino y el lugar que la sociedad les confiere, mientras consumen soma para no desvanecerse.  Loza nos presenta mujeres desafiando tormentas, enfrentando la lluvia ácida y esperando abatidas y desgastadas, su jubilación; tras jornadas de trabajo interminables, a las que se han entregado con absoluta resignación

Alguien sigue su curso. Salomé Velasco, Elizabeth Valeria

Una de ellas sueña que es un cuerpo con plumas, otra advierte lo peligroso que resulta no poder olvidar.  Pero esa noche nuevamente la somnolencia no se termina de instalar, mientras siguen escuchando propagandas con todo tipo de paliativos para que la mente en algún momento se logre apagar, a fuerza de efectos secundarios.  Las palabras de Segismundo (de Calderón de la Barca) se parafrasean en un lugar en el que la vida parece una pesadilla. 

Elizabeth Valeria, Salomé Velasco, Nadyezhda Loza Moreira

Ellas saben que, en otros espacios, en los bloques centrales, hay personas bellas y bien nutridas, mientras duermen en pequeñas celdas tan sombrías como su apariencia física.  En la jaula del centro, “la esquirla”, finalmente las conduce al borde. Un lugar con sonidos, pero de pájaros, con agua en la que bañan sus cuerpos abatidos.  Un viaje inútil, la ruta fue la equivocada y, ahí no pensaban llegar, perdidas en lo insólito, probablemente, tendrán que asumir la libertad, no exenta de un humor cruel.

Para Stanislavski “el texto es el organizador de las acciones, por lo que el director se encuentra en una relación de intérprete del dramaturgo.  Un lector privilegiado que crea otro texto, el de la escena… el problema de la dirección desde esta perspectiva es la organización de los hechos en la escena.” (Arguello, p.25). En los cuales, los tiempos aparentemente más abruptos en el papel, pueden dilatarse sobre el escenario.  Cuadrar pequeños cubos es un juego a veces largo.

Ficha tècnica

Alguien sigue su curso

(Preludio ) Fiesta escénica 2026 (10 años )

Teatro México

Una producción de Proyecto Pendiente

Dirección: Iñaki Moreno

Dramaturgia: Salomé Velasco

Producción general: Nadyezhda Loza Moreira

Actuación: Elizabeth Valeria, Salomé Velasco, Nadyezhda Loza Moreira

Asesoría dramatúrgica: Fulgencio M. Lax

Diseño sonoro: Gabriel Barreto Acosta

Vestuario: Juana Arias

Escenografia: Diego Jácome

Maquillaje: Bernarda Salas

Diseño de iluminación: Gerson Guerra

Técnico de iluminación: Felipe Sánchez

Comunicación: Eduardo Vaca

Coordinación audiovisual y edición: Emily Abril

Registro visual: Michael Carchipulla

Diseño gráfico: Andrés Jaramo

Sobre las calles de pavimento

“En la mirada del director moderno, la técnica es un medio para transmitir un mensaje (sentidos).  En lo contemporáneo la misma técnica es el sentido, por lo que pone de relieve el juego por el juego mismo” (Arguello, p. 33). 

El cadáver negro de sol,

En El cadáver negro de sol, de Denisse Neira y Tardigradx Bichepalus, las Vírgenes del Sol esperan al hijo un sol rojo, que luego se volverá una enana blanca o un agujero negro.  Según el tamaño de la estrella, uno de esos es su destino cuando se apaga.  Su danza muerta hace unos siglos volverá en el ritmo de las bastoneras, a las que vemos como gimnastas sobre el pavimento que exhiben la sensualidad que en este medio no siempre se valida en el espacio público y que llega a él como un legado europeo en diálogo con una sensualidad latente que habita estos montes desde tiempos ancestrales.  Al mismo tiempo, imágenes de archivo sobre el entrenamiento de gimnasia aparecen en la pantalla de un aparato que acompaña la escena, un medidor de radiación.  El último rayo de sol entrará y caerá sobre una cruz, envuelta en un astro, como sucede en las iglesias que se imponen sobre templos que entendían el recorrido de la luz; que se abre paso en el cuerpo de las mujeres, que le rendían culto y cuya sensualidad abrasa ahora las calles de pavimento, lo que queda de este rito camina sobre calles oscuras.  Es la esencia que persiste y se transforma, entropía que no responde al ideal, solo al tiempo vivido, como la explosión inevitable que le espera al cielo.  La obra inicia con un destilador en escena, imagen que seguramente anuncia la busca de esa esencia.

El cadáver negro de sol, Foto Ana Lucía Zapata FNTS

 Al referirse a lo contemporáneo Argüello en Dramaturgia de la dirección, señala a la “mirada sobre el procedimiento, que permite una discusión sobre los estatutos de la representación” (p. 34), motor de la búsqueda de lo contemporáneo cuando la técnica es parte del discurso.

 Ficha técnica 

El cadáver negro del sol

(Preludio ) Fiesta escénica 2026 (10 años )

Teatro Nacional Sucre

Dirección general y dramaturgia: Denise Neira Vieira

Dirección coreográfica : Vladimir Montenegro Guachamín

Dirección artística.Daniel Mena González

Composición y dirección musical: Gabriel Barreto Acosta y Daniel Mena González

Diseño de escenografía y dispositivos: Borys Aguirre y Daniel Mena González

Diseño de vestuario: Lolo Villacís

Diseño de iluminación y visuales:Daniel Mena González

Elenco Acllas: Clara Francisca, Evelyn Guachi, Katherine Lozano, Tani Revelo Flor y Darashea Toala

Elenco Guardia Solar: Ámbar Bastidas, Marina Chiriboga, Saya Lincango, Tamia Loya y Micaela Malta.

Coach vocal: Anahí Chicaiza

Producción ejecutiva: Gabriela Piñeiros

Producción de campo: Anahí Mora

Asistente de producción: Juan Recalde

Diseño gráfico: Kevin Morales

Comunicación: Maria José Pavón: Juan Francisco Córdova

Todos habitamos en Tebas

En Tebas Land, de Ivannia Michelana y la Hoguera Teatral, un dramaturgo escribe sobre un joven preso para contar la historia de un parricida en una obra de teatro.  Su encuentro se realiza en una cancha de básquet en prisión.  El muchacho privado de libertad podrá interpretar el papel, inicialmente.  Luego, el acuerdo será que puede asistir a la función, ofrecimiento que lleva al público a mirar las butacas.  Luego, un actor interpretará a la persona privada de libertad y nos mostrará su historia.  El joven preso no podrá asistir, o deberá elegir entre ver su obra en el teatro (donde se palpan sus razones) o en el cementerio (donde descansan sus acciones), ahí está enterrado su padre.

Tebas Landm Diego Cerda. Foto Ana Lucía Zapata FNTS

 El público de a poco se da cuenta de que la persona privada de libertad no está en el auditorio, pero la obra plantea que podría estarlo.  De ser así, sería exhibida en el escenario, quizás como los seres exóticos que se mostraban en Europa, los aborígenes de latitudes como las ecuatoriales en giras, zoológicos y hasta Exposiciones Universales.

Tebas Land. Carlos Páez Santi y Diego Cerda. Foto Tamia Oviedo

Se emplaza una pregunta ¿en qué medida la cancha es el escenario del juego al que llegan historias ajenas que los teatreros por momentos exhiben sin más, en otro espacio en juego, como el escenario?  Para José Luis García Barrientos (2012), frente al carácter documental del teatro, a veces resulta “más fácil considerar auténtica la biografía contada por un individuo ajeno a la práctica escénica que la narrada por un actor”. Todas estas interrogantes aparecen en Tebas Land, pues se adentra en realidades complejas y así presenta al público lo difícil que resulta juzgar (actividad favorita en un mundo de dogmas extremos y opuestos) y se encarna en el elenco de la obra.                                                                                     

Tebas Land. Carlos Páez Santi y Diego Cerda

Siguiendo a García Barrientos (2012), el dramaturgo en escena bien podría ser Sergio Blanco, autor de la obra, en un ejercicio de autoficción que este último vigorosamente niega; en lo que quizás responda al pacto de mentira que esboza Blanco (2024) en su libro Autoficción.  Frente a lo cual, García Barrientos (2012) insiste al señalar que con el personaje comparte el ser director, dramaturgo, docente y características bastante personales, “es una proyección suya inequívoca y poderosísima.  Lo quiera o no; le guste o no” (p.14). Tal vez y solo tal vez, es la posibilidad de Blanco de develar de manera generosa en un gesto doloroso que se aligera para ser también la historia de otros (siguiendo su propio texto teórico). 

Tebas Land.Carlos Páez Santi y Diego Cerda. Foto Ana Lucía Zapata FTNS

El miedo a morir en manos de los hijos es un terror antiguo, develado en mitos: Urano muere gracias a Cronos, este último gracias a Zeus.  La necesidad alivianarse late en Edipo, en su texto final dentro de la obra de Blanco.  Lo hace y el público lo entiende, y quiere que encuentre la ligereza, buscada por Kafka, lo comprensión anhelada en Dostoievski, la necesidad de Martín frente a la tumba de su padre. 

Tebas Land. Diego Cerda

Tebas Land

(Preludio ) Fiesta escénica 2026 (10 años )

Teatro Nacional Sucre

Elenco: Carlos Páez Santi y Diego Cerda

Dirección: Ivannia Michelena Ordóñez

Dramaturgia: Sergio Blanco

Asistencia de Dirección: Indira Reinoso

Diseño de escenografía: Carla Puente

Diseño de iluminación: Santiago Vergara

Diseño de vestuario: Karla Garzón

Creación sonora: Juan Benítez

Creación audiovisual: Paula Paez

Fotografía: Duvver Kirchenbug

Producción general: Andres Viera

Asistente de producción: Efraín Raza

Comunicación: Gabriel Caicedo

Diseño grafico: Micaela Mogro

Community Mánager: David Saltos Vaca

Tres caras de distintos tonos

Cuando los colores se ordenan, “la técnica, en tanto habilidad, se construye como oficio” (Argüello, p.12).

Si te interesó el texto de Argüello:

Argüello, C. (2015). Dramaturgia de la dirección de escena. México: Paso de Gato

Si quieres saber más sobre como morirá el sol:

https://www-ebsco-com.translate.goog/research-starters/physics/stellar-evolution?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc&_x_tr_hist=true

Si quieres profundizar más en Tebas Land:

García Barriento, J. (2012).  Tebas Land de Sergio Blanco y la autoficción teatral. En Blanco S. (2014) Tebas Land. Cuba: Alarcos

Blanco, S. (2024). Autoficción. Colombia: Mulato

O ver fotos sobre el lado terrible de lo exótico:

https://www.bbc.com/mundo/video_fotos/2011/12/111202_fotos_exposiciones_etnicas_europa_jgc

 

Preparate para preguntarte cien años. Reflexión apartir de la obra El Brote. Pablo Roldán

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La comedia en el patio de una niña. Carmen Elena Jijón

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